Comillas

Introducen y delimitan un segundo discurso, que se inserta en el discurso principal.

Usos

*En citas: si el texto que se reproduce consta de varios párrafos, antes era costumbre colocar comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos. Hoy, lo normal es reproducir la cita con sangrado respecto del resto del texto, generalmente en un cuerpo menor o en cursiva. En este caso, ya no son necesarias las comillas.

Cuando se intercala un comentario del transcriptor de la cita señalando su autoría, este debe enmarcarse entre rayas, sin necesidad de cerrar las comillas para volverlas a abrir después del inciso. Se encierran entre comillas las palabras textuales que se reproducen dentro de un enunciado en estilo indirecto.

*En la reproducción de pensamientos: se emplean las comillas para enmarcar, en las obras literarias de carácter narrativo, los textos que reproducen de forma directa los pensamientos de los personajes. Cuando los pensamientos del personaje ocupan varios párrafos, se colocan comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos.

*Para marcar el carácter especial de una palabra o expresión: las comillas sirven para llamar la atención del lector sobre alguna peculiaridad de la voz o expresión entrecomillada, que la distingue del resto de los componentes léxicos del enunciado. Se emplean frecuentemente para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, procede de otra lengua o se utiliza irónicamente o con un sentido especial. No se escriben entre comillas ni con resalte tipográfico los nombres propios y las siglas y acrónimos de otras lenguas.

*En expresiones denominativas: las comillas sirven para señalar dónde empiezan y dónde terminan algunas expresiones denominativas.

  • Se usan las comillas para citar el título de un artículo, un reportaje, un cuento, un poema, el capítulo de un libro o, en general, cualquier parte interna de una publicación, especialmente si aparecen junto con el título de la obra a la que pertenecen. Los títulos de los libros, revistas y periódicos, por el contrario, se citan en cursiva.

  • Los títulos de piezas independientes que forman parte de una obra pueden escribirse en cursiva o entre comillas cuando aparecen citados en forma aislada. En cambio, cuando los títulos de la pieza y de la obra se citan juntos, el primero se delimita con comillas y se escribe en redonda.

  • Se escriben también con resalte tipográfico (y no entre comillas) los títulos de obras de otra naturaleza, como películas, cómics, cuadros, fotografías, esculturas, piezas musicales, discos, espectáculos, programas de radio o televisión, etc.

  • No se escriben entre comillas ni con resalte tipográfico alguno los títulos de colecciones editoriales; tampoco los títulos de libros sagrados ni los de sus partes o libros internos. En estos casos, es suficiente el uso de la mayúscula en todas las palabras significativas para marcar la expresión denominativa.

  • En títulos de libros que contienen a su vez el título de otra obra, se recomienda escribir entre comillas este último, siempre que se cite completo. Si el título interno es una mención abreviada, el empleo de comillas es opcional.

  • Cuando se citan dentro de un texto, se emplean las comillas para delimitar los títulos de leyes, programas, planes, proyectos, asignaturas, cursos, etc., que, por su excesiva longitud, solo llevan escrita con mayúscula la primera palabra. En estos casos, los títulos de leyes podrán escribirse también en cursiva. En cambio, cuando todas estas expresiones denominativas no presentan una excesiva longitud, se escriben sin comillas y sin resalte tipográfico alguno, y con mayúscula inicial en todos sus elementos significativos.

  • Conviene citar entre comillas los títulos de ponencia, discursos, exposiciones, etc., para delimitar su extensión.

  • Suelen escribirse entre comillas los apodos y alias que se intercalan entre el nombre de pila y el apellido. También puede optarse por escribir el apodo en cursiva.