Punto

La función principal del punto consiste en señalar el final de un enunciado, de un párrafo o de un texto. Se escribe siempre sin separación del elemento que lo precede y separado por un espacio del elemento que lo sigue.

Existen tres clases de puntos:

*Punto y seguido: es el que separa los enunciados que integran un párrafo.

*Punto y aparte: es el que se escribe al final de un párrafo.

*Punto final: es el que aparece al final de un escrito o de una división importante del texto (por ejemplo, un capítulo).

Más que un asunto de la ortografía, la elección entre un punto y seguido o un punto y aparte tiene que ver con destrezas relativas a la organización de la información, a la agrupación de las ideas en los párrafos para que el texto sea claro y coherente.

Usos

*En títulos y subtítulos: nunca se escribe punto tras los títulos y los subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc., cuando aparecen aislados (centrados o no) y son el único texto del renglón.

*En nombres de autor: no llevan punto final los nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de cartas y otros documentos, o en cualquier otra ocasión en que aparezcan solos en una línea.

*En dedicatorias: las que se sitúan al principio de los escritos no suelen llevar punto final, dado que, por lo común, son textos tipográficamente marcados, aislados en una página completa.

*En pies de imagen: los textos que aparecen bajo ilustraciones, fotografías, diagramas, etc., dentro de un libro o de una publicación periódica no suelen cerrarse con punto cuando constituyen etiquetas que describen el contenido de dichas imágenes. Cuanto más extenso es el texto que constituye un pie de imagen, tanto mayor es la tendencia a la escritura del punto final, especialmente cuando dicho texto presenta puntuación interna. Cuando los pies de imagen no son propiamente etiquetas, sino explicaciones de carácter discursivo que suelen tener estructura oracional, deben cerrarse con punto.

*En eslóganes: los eslóganes publicitarios no llevan punto final cuando aparecen aislados y son el único texto en su línea. Lo mismo cabe decir cuando están constituidos por dos o más secuencias colocadas en líneas separadas.

*En enumeraciones en forma de lista: se escribe punto tras el número o la letra que encabeza cada uno de los elementos enumerados. En este caso, el punto alterna con el paréntesis.

*En índices: no se escribe punto al final de cada línea.

*En direcciones electrónicas: se emplea el punto para separar los subdominios de las direcciones de correo y páginas electrónicas, pero el último de esos elementos no va seguido de punto. Si la dirección aparece al final de un enunciado que se escribe todo seguido, debe escribirse el punto final de cierre.

Concurrencia con otros signos

*Con signos de interrogación, de exclamación o puntos suspensivos: nunca debe escribirse punto inmediatamente detrás de un signo de cierre de interrogación o de exclamación, ni detrás de puntos suspensivos, aunque con ellos termine el enunciado. Solo debe escribirse el punto de cierre del enunciado si tras los signos de cierre de interrogación o de exclamación, o tras los puntos suspensivos, hay comillas, paréntesis, rayas de cierre o corchetes, es decir, un signo indicador de que acaba un segundo discurso.

*Con signos dobles (comillas, paréntesis, corchetes y rayas): nunca debe escribirse un punto de cierre de enunciado delante de un signo de cierre de comillas, paréntesis, corchetes o rayas. Cuando los signos de cierre de estos signos dobles concurren en la cadena escrita con un punto (indicador de que el discurso principal también se cierra), este debe escribirse detrás de aquellos.