Dos puntos

Se escriben pegados a la palabra o el signo que los antecede, y separados por un espacio de la palabra o el signo que les sigue. El signo de dos puntos delimita unidades sintácticas inferiores al enunciado, oracionales o no. Los dos puntos detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente. Debe evitarse el uso repetido de los dos puntos en un mismo enunciado.

Usos

*En enumeraciones con un elemento anticipador: se escriben los dos puntos ante enumeraciones de carácter explicativo, es decir, las precedidas de una palabra o grupo sintáctico que comprende el contenido de los miembros de la enumeración, y que constituye un elemento anticipador.

*En enumeraciones con forma de lista: es posible utilizar los dos puntos ante enumeraciones en forma de lista, aunque no presenten un elemento anticipador.

*En estructuras no enumerativas con un elemento anticipador: se escriben dos puntos en enunciados que, sin incluir una enumeración, presentan elementos anticipadores. Responden también a este tipo de estructuras los enunciados en los que los dos puntos se emplean para introducir una ejemplificación.

*En el discurso directo: el discurso directo requiere, por lo general, la presencia de un verbo de lengua o pensamiento, como decir, manifestar, pensar, responder, etc. Cuando el verbo introductor del discurso directo precede a las palabras reproducidas, tras él deben escribirse dos puntos. Suelen introducirse mediante discurso directo las citas y también las palabras de los personajes en los textos de ficción.

Cuando las palabras reproducidas en discurso directo se anteponen al verbo de lengua o pensamiento, no se emplean los dos puntos, sino la coma o la raya, según los casos.

Es incorrecto el empleo de los dos puntos cuando se reproducen palabras o pensamientos en discurso indirecto.

*Entre oraciones yuxtapuestas: se usan los dos puntos para conectar oraciones relacionadas entre sí, sin necesidad de emplear otro nexo. Los dos puntos supeditan una a otra las dos secuencias que separan, sugiriendo una relación de dependencia o subordinación entre ambas. Son varias las relaciones que pueden expresar, entre ellas:

-causa-efecto

-conclusión, consecuencia o resumen de la oración anterior

-verificación o explicación de la oración anterior, que suele tener un sentido más general

-oposición

*Con conectores: suelen escribirse dos puntos detrás de algunos conectores discursivos. Se trata de locuciones de carácter introductorio que detienen el discurso con intención enfática y anuncian una explicación (a saber, es decir, esto es, o sea), un resumen o una reelaboración (en conclusión, pues bien, en/con otras palabras, dicho de otro modo), una ampliación (más aún), una contrargumentación ( ahora bien), etc., de la información anterior. En la mayoría de estos casos los dos puntos son sustituibles por la coma. La diferencia es que con la coma el énfasis desaparece y la expectación creada en el lector con respecto a lo que se va a decir es menor.

*En títulos y epígrafes : en estos casos es frecuente el uso de los dos puntos para separar el concepto general del aspecto parcial del que va a tratarse.

*En algunos escritos específicos: se emplean dos puntos tras las fórmulas de saludo en el encabezamiento de cartas y documentos. En este contexto, la palabra que sigue a los dos puntos, y que inicia el cuerpo de la carta, se escribe con inicial mayúscula y en renglón aparte.

En textos jurídicos y administrativos, como decretos, sentencias, bandos, edictos, certificados o instancias, se colocan dos puntos después del verbo que presenta el objetivo fundamental del documento (certificar, exponer, solicitar) y que va escrito enteramente en mayúsculas. La primera palabra que sigue a dicho verbo se escribe con inicial mayúscula y en párrafo aparte.