Comillas

Introducen y delimitan un segundo discurso, que se inserta en el discurso principal.

Usos

*En citas: si el texto que se reproduce consta de varios párrafos, antes era costumbre colocar comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos. Hoy, lo normal es reproducir la cita con sangrado respecto del resto del texto, generalmente en un cuerpo menor o en cursiva. En este caso, ya no son necesarias las comillas.

Cuando se intercala un comentario del transcriptor de la cita señalando su autoría, este debe enmarcarse entre rayas, sin necesidad de cerrar las comillas para volverlas a abrir después del inciso. Se encierran entre comillas las palabras textuales que se reproducen dentro de un enunciado en estilo indirecto.

*En la reproducción de pensamientos: se emplean las comillas para enmarcar, en las obras literarias de carácter narrativo, los textos que reproducen de forma directa los pensamientos de los personajes. Cuando los pensamientos del personaje ocupan varios párrafos, se colocan comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos.

*Para marcar el carácter especial de una palabra o expresión: las comillas sirven para llamar la atención del lector sobre alguna peculiaridad de la voz o expresión entrecomillada, que la distingue del resto de los componentes léxicos del enunciado. Se emplean frecuentemente para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, procede de otra lengua o se utiliza irónicamente o con un sentido especial. No se escriben entre comillas ni con resalte tipográfico los nombres propios y las siglas y acrónimos de otras lenguas.

*En expresiones denominativas: las comillas sirven para señalar dónde empiezan y dónde terminan algunas expresiones denominativas.