La vigésimotercera edición del Diccionario de la Real Academia Española, publicada en octubre de 2014, incluye alrededor de 5000 palabras nuevas, 140000 enmiendas y 8000 americanismos.

Entre las palabras que se incluyeron se encuentran:

*amigovio, via: Persona que mantiene con otra una relación de menor compromiso formal que un noviazgo.

*basurita: Partícula de suciedad, especialmente la que se introduce en el ojo.

*cameo: Intervención breve de un personaje célebre, actor o no, en una película o una serie de televisión.

*feminicidio: Asesinato de una mujer por razón de su sexo.

*hacker: Pirata informático.

*homoparental: 1. Dicho de una familia: Formada por dos personas del mismo sexo y los hijos. ǁ 2. Perteneciente o relativo a la familia homoparental.

*lonchera: Recipiente pequeño, de plástico u otro material, que sirve para llevar comida ligera, especialmente los niños cuando van a la escuela.

*papichulo: Hombre que, por su atractivo físico, es objeto de deseo.

*precuela: Obra literaria o cinematográfica que cuenta hechos que preceden a los de otra obra ya existente.

*serendipia: Hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual.

*Wifi: Sistema de conexión inalámbrica, dentro de un área determinada, entre dispositivos electrónicos, y frecuentemente para acceso a internet.

Entre las palabras que incluyen nuevas acepciones se encuentran:

*buscador: Programa que permite acceder a información en internet sobre un tema determinado.

*definición: Capacidad que tiene un instrumento óptico, una película fotográfica o una pantalla de televisión de reproducir imágenes con nitidez

*egresar: Salir de un establecimiento docente después de haber terminado los estudios.

*góndola: expositor (ǁ mueble).

*intervencionismo: Tendencia de los poderes públicos a intervenir en asuntos que competen a la sociedad civil, especialmente en el ámbito económico.

*margarita: Cóctel preparado con tequila, licor de naranja y zumo de lima

*migración: Paso de los programas, archivos y datos de un sistema desde una determinada plataforma tecnológica a otra diferente.

*patalear: Manifestar protesta o queja, especialmente cuando es inútil.

*tableta: Dispositivo electrónico portátil con pantalla táctil y con múltiples prestaciones.

Novedades en la Ortografía de la lengua española (2010) de la RAE

*Las secuencias de dos vocales iguales en voces prefijadas o compuestas, en las que el elemento antepuesto termina con la misma vocal por la que empieza la palabra a la que se une, podrán reducirse a una sola en la escritura siempre que sea general en el habla la pronunciación de una única vocal. Según esta norma, se consideran válidas (e incluso preferibles a las grafías con doble vocal) formas como contrataque, portaviones, prestreno, sobresfuerzo, antinflamatorio, seminconsciente o microrganismo.

Debe tenerse en cuenta, no obstante, que la reducción de las dos vocales a una sola no se produce en la escritura, y normalmente tampoco en el habla, en los casos siguientes:

*Las palabras de una sola sílaba no se acentúan nunca gráficamente, salvo en los casos de tilde diacrítica. De acuerdo con esta regla, deben escribirse sin tilde todas aquellas palabras que resulten ser monosílabas por aplicación de las convenciones que determinan qué secuencias de vocales se consideran siempre diptongos o triptongos a efectos ortográficos. Así, se escribirán siempre sin tilde palabras como guion, truhan, ion, fie, liais, etc.

*Aunque es válido el uso de ambas formas, post- y pos-, se recomienda emplear con preferencia esta última en la escritura de todas las palabras que incorporen este prefijo, tanto si comienzan por consonante como si comienzan por vocal (posdata, poselectoral). Solo en los casos en que este prefijo se une a palabras que comienzan por s debe mantenerse la t en la escritura para evitar la secuencia gráfica -ss -, ajena al español (postsocialismo y no *possocialismo).

*Los sustantivos que designan los días de la semana, los meses y las estaciones, sea cual sea el calendario utilizado, deben escribirse con minúscula, ya que se consideran nombres comunes. Solo se escribirán con mayúscula cuando formen parte de expresiones denominativas que así lo exijan, como festividades, fechas históricas, espacios urbanos, instituciones, organizaciones, etc.

*Los sustantivos que designan títulos nobiliarios, dignidades y cargos o empleos de cualquier rango (ya sean civiles, militares, religiosos, públicos o privados) deben escribirse con minúscula inicial por su condición de nombres comunes, tanto si se trata de usos genéricos como si se trata de menciones referidas a una persona concreta. Aunque, por razones de solemnidad y respeto, se acostumbra a escribir con mayúscula inicial los nombres que designan cargos o títulos de cierta categoría en textos jurídicos, administrativos y protocolarios, así como en el encabezamiento de las cartas dirigidas a las personas que los ocupan u ostentan, se recomienda acomodarlos también en estos contextos a la norma general y escribirlos en minúscula ( ministro, papa, rey, embajador, etc.).

*Las fórmulas de tratamiento son apelativos empleados para dirigirse o referirse a una persona, bien por mera cortesía, bien en función de su cargo, dignidad, jerarquía o titulación académica: usted, excelencia, majestad, monseñor, licenciado, etc. Aunque en el pasado se han escrito habitualmente con mayúscula inicial por motivos de respeto, práctica que aún pervive en documentos y textos administrativos, todos ellos son adjetivos o nombres comunes, por lo que no hay razón lingüística para escribirlos con mayúscula. Así pues, deben hoy escribirse con minúscula inicial todos los tratamientos, tanto los que preceden siempre al nombre propio como los que pueden utilizarse sin él (don, fray, sor, santo, señor/a, doctor/a, etc.). La mayúscula inicial solo es obligatoria en las abreviaturas de los tratamientos (Sr., Sto., Ud., etc.).

*Los símbolos se escriben pospuestos a la cifra que los cuantifica y separado de ella por un espacio. Así, el símbolo de porcentaje (%) se escribe separado por un espacio de la cifra que lo acompaña (30 %).

Fuente: Real Academia Española